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La fruta prohibida.

En ocasiones deseamos lo que no tenemos, especialmente si hablamos de sexo. Existen situaciones especialmente eróticas, con las que se suelen fantasear y que entrañan un riesgo si se cae en la tentación.

  • La/ El ex de un amig@.
  • Tu mejor amig@
  • Un/a compañer@ de trabajo
  • Tu jefe/a
  • Tu ex

1. LA/EL EX DE UN AMIG@

Existen dos elementos que pueden hacer que la/el ex de un amigo se convierta en alguien muy deseable para algunos hombres, por un lado está el morbo de lo prohibido, ya que si la separación no ha sido amistosa, tenemos que apoyar a nuestro amigo y estar con él cuando pase por el mal trago. Mantener algún tipo de relación con la otra persona en ese momento que no sea de amistad, significaría una traición imperdonable en muchos casos, por lo que lo mejor es mantenerse al margen. Todo va a depender del grado de confianza que tengamos en nuestro colega, para poder ser sinceros con él en el caso de que quisiéramos mantener alguna relación con su ex. Hablarlo sería siempre la mejor opción, conocer lo que él piensa para actuar sin herir sus sentimientos, ya que hacerlo por la espalda no sería honesto, si de verdad es amigo nuestro.

Por otro lado, en ocasiones entre algunos amigos existe un grado de competitividad en cuanto a quien es mejor en esta o aquella actividad, el trabajo, el deporte… Esta competitividad puede hacer que la ex de un colega sea apetecible para demostrar que puede ser mejor amante, conquistarla, etc. En estos casos, si ha sido ella quien le ha dejado, el interés aumenta precisamente por ese éxito en un empeño en el que el otro no lo ha podido lograr.

Aunque la separación sea de mutuo acuerdo, hablarlo con nuestro amigo será la mejor opción, ya que hacer algo a escondidas de él nos podría costar su amistad. Tendríamos que conocer qué siente por él/ella y si aceptaría que mantuviéramos una relación, ya sea sexual o amorosa. Si finalmente vemos que en efecto, vale la pena lanzarse a la piscina, lo principal es ir de cara con nuestro amigo y que no se sienta engañado por nosotros. Sería muy positivo confiarle nuestra intención y la importancia de tener su apoyo, si no responde favorablemente por distintos motivos, sería el momento de valorar la situación, poner en una balanza aquello que me compensa más y actuar en consonancia.

2. TU MEJOR AMIG@

Lo que puede ocurrir en estos casos es que confundamos esa confianza y esa “intimidad” que se tiene muchas veces con una amiga muy allegada, con atracción amorosa o sexual. Es muy fácil cuando se comparten muchos momentos de risas, penas o situaciones importantes para ambos, en los que hay mucha implicación emocional. Hay veces que esa persona es más una hermana que una pareja, y lo podemos comprobar cuando por alguna circunstancia le damos un beso con intención erótica o tenemos un contacto más íntimo, que en realidad no era lo que esperábamos.

Si aún así decidimos arriesgarnos debido a que percibimos una cierta atracción, hay que tener en cuenta que en una relación sexual o de pareja rigen otras normas diferentes a las de la amistad en muchos casos, por lo que hay que prestar especial atención a varios factores:

– Estar seguros de que a ella/él también le apetece ir más lejos. Si no es así y nos lanzamos, podemos provocar una reacción de rechazo e incluso de malestar. Para ello es importante ser sinceros y confiarle nuestros sentimientos primero.

– Si ambos habéis decidido llegar a algo más, es probable que se produzcan cambios en la relación, por ejemplo el tema de los celos… algunas cosas que antes quizás no tuvieran importancia ahora la tienen más, esto tiene que ver con el nivel de implicación, ya que ahora no sólo eres mi amiga/o, eres mi pareja.

– En el caso de dar el paso únicamente hacia un encuentro sexual, hay que dejar claras las intenciones, es decir, si es puramente sexual o de mayor implicación, ya que no estar al mismo nivel en este sentido puede ocasionar mucho daño. Hablar del tema es lo más positivo para que no surjan problemas después.

3. UN/A COMPAÑER@ DE TRABAJO

Según apuntan las encuestas, el 51% de los hombres y el 46% de las mujeres han tenido una relación sentimental con alguien del trabajo. La incorporación progresiva de la mujer al mundo laboral, nuestra cultura cada vez más abocada al trabajo, lugar donde pasamos una media de ocho horas diarias que en la práctica suelen ser diez o doce en muchos casos. Todos estos son condicionantes que hacen que cada vez se encuentren más flirteos en el trabajo. Tensiones, agobios, aburrimiento, enemigos comunes (el jefe)… hace que se generen vínculos afectivos que en ocasiones derivan en atracción sexual.

Carmen Salas tiene un libro cuyo título responde a esta realidad cada vez más palpable: “Dime con quien trabajas y te diré con quien te acuestas”.

Debido a este fenómeno, se están llevando a cabo estudios desde el mundo de los recursos humanos para determinar las ventajas o inconvenientes de este hecho. Estudios noruegos aseguran que es una buena idea combinar amor y trabajo puesto que se trabaja con más energía y mejora la relación con la empresa. Esto es debido a que se aumenta el nivel de comunicación entre estos empleados, la compenetración y el deseo de agradar al otro se extiende al trabajo lo que hace que se esfuercen en hacer bien las cosas.

Sin embargo y a pesar de estas investigaciones, hay empresas que no aceptan las relaciones de pareja entre empleados y toman medidas drásticas cuando esto sucede.

De cómo lo valore la empresa y cómo nos sintamos nosotros, depende el mantener la relación en secreto o no. Lo que si es importante es no convertir el lugar de trabajo en un espacio de coqueteo o flirteo evidentes.

Independientemente de los beneficios o no para la empresa, uno debe saber si compartir trabajo y amor puede resultar positivo o negativo para la relación. Sin duda compartir vida laboral y personal tiene algunos riesgos a los que hay que atender a ellos, en general un par de consejos serían:

– En el ámbito personal no mantener conversaciones referentes al trabajo, así evitaremos mantener discusiones laborales llevándolas al espacio personal y convirtiendo un conflicto laboral en una crisis de pareja.

– No olvidar que lo más importante es nuestra relación de pareja y por tanto, si compartir trabajo está dañando a la relación, buscar alternativas nuevas de trabajo, en la misma o en diferentes empresas.

Muchas veces el problema mayor para nosotros y para la empresa aparece cuando la relación termina y se comparte el lugar del trabajo.

4. TU JEFE/JEFA

Por supuesto, en muchas ocasiones esta atracción tiene que ver con la autoridad de la otra persona, la idea de lo inalcanzable es estimulante en si misma para muchos hombres. También hay hombres que describen que lo que les atrae de su jefa es la admiración que sienten por sus capacidades a lo hora de lograr y gestionar determinado puesto.

Sea como sea, es una situación difícil para ambos, los roles de subordinado y jefa puede trasladarse al ámbito privado o al contrario, los roles adoptados en la pareja dificultar que en el trabajo se ejerza de manera adecuada la jerarquía.

Ocultarlo o no, es una decisión personal aunque en realidad muchas veces es muy complicado conseguir mantenerlo en secreto. Por supuesto pueden suscitarse envidias o prejuicios sobre favoritismos, por ello es importante mantener un tipo de comportamiento igualitario con todos los empleados y el subordinado, intentar tratar igual que el resto, a la jefa.

El enamoramiento y la atracción son emociones muy difíciles de controlar, pero no cabe duda que una relación de este tipo entraña muchas complicaciones, por lo que si parece buena idea el buscar alternativas laborales. Más si cabe, teniendo en cuenta que la relación puede no salir bien, imaginemos como puede ser tener en la misma persona a tu jefa y tu ex.

5. TU EX

Es la opción más fácil y segura, con él/ella no hay que andarse con rodeos. Cuando una relación termina, los motivos pueden ser múltiples pero debes recordarlos si llega el momento en el que te atrae tu ex. Muchas veces permanece la atracción sexual y lo que hizo que se rompiera la relación fueron incompatibilidades, infidelidades o falta de amor. En tal caso, hay que ser honesto con la pareja porque lo que para uno puede ser un revolcón, para el otro significa algo mucho más importante e incluso una esperanza. Si aún así se decide el mantener relaciones sexuales con la ex pareja, bien sea por la atracción, bien sea por la accesibilidad, es cierto que cuanto más tiempo pase después de la ruptura, más sencillo es que no se confundan sentimientos.

En cualquier caso, lo más prudente es aceptar cuando una relación termina y cerrar no sólo el plano emocional sino también el sexual.

Fecha:noviembre 28, 2012